Al menos 75 familias de la Villa valle Nevado están bajo sumario sanitario debido a la contaminación de agua de riego por aguas servidas y este colapso que mantiene muy intranquilos a los vecinos.
En un grave problema sanitario se encuentran alrededor de 75 familias de la villa Valle Nevado de San Esteban, debido al colapso de su planta de Tratamiento de Aguas Servidas, que desde hace años se encuentra sin las condiciones ideales para funcionar debido especialmente a su mal manejo.
Según cuenta Marcia Herrera, presidenta de la junta de vecinos desde el año 2011, si bien el problema es de larga data, este fin de semana la situación pasó a mayores generándose una emergencia sanitaria grave debido al desborde de las cámaras de la planta de la cual comenzó a fluir agua servida, “la cual terminó en un canal de regadío”, encendiéndose así una alarma no solo entre los vecinos y el municipio de San Esteban, sino incluso en el Servicio de Salud de Aconcagua.
“Esta planta fue entregada en marzo del 2002. Funcionó perfectamente hasta el 2005, pero ahí comenzamos a tener problemas debido a que se dejaron de realizar las mantenciones necesarias para su funcionamiento”, explica la dirigenta.
De acuerdo a lo informado también por el Secplac del municipio sanestebino, esta planta de tratamientos de aguas servidas, tiene un tratamiento especial con químicos y una mantención periódica, que incluye extracciones de los sólidos. Esta mantención debía ser pagada por los vecinos que debían cancelar una cuota obligatoria de 2 mil pesos, para el pago de un encargado de la planta.
“Lamentablemente después de los primero años, de las 76 familias que debían pagar la cuota eran un promedio de 20 las que cancelaban, por lo que fue imposible mantener un encargado, seguir comprando los químicos y menos para pagar la limpieza de los pozos. Luego de un tiempo funcionando de esa manera el sistema comenzó a colapsar”, explica Marcia.
Esta situación según la dirigenta se ha prolongado por el tiempo, lo que ha derivado en el colapso periódico de la planta de tratamientos, obligando a la directiva cortar el suministro de agua potable de la villa, por el lapso que consiguen que el municipio envíe camiones cisternas a vaciar el contenido de sólidos de la planta para que esta pueda seguir funcionando.
Pero el problema de la planta se ha agravado después del último colapso este fin de semana, debido a que los seis drenes de la planta estarían colapsados, lo que no permitiría que el líquido filtrado de los sólidos de los pozos siga su camino hacia capas inferiores de la tierra.
“Esto ha hecho compleja la situación debido a que la planta ya no drena los líquidos y hay que limpiar los pozos con mayor regularidad. Afortunadamente el municipio nos está apoyando con una subvención para pagar este servicio”, indica Marcia Herrera.
Según la dirigente la junta de vecinos se encuentra bajo dos sumarios sanitarios por la Autoridad Sanitaria, debido a que los “riles” de la planta han desbordado en dos ocasiones hacia causes de agua de regadío, convirtiéndose en un problema sanitario.
“El problemas es que además en estas situaciones los olores son inaguantables, hay que cerrar puertas y ventanas, nos quedamos sin agua durante el periodo de extracción, como sucedió en esta última emergencia que estuvimos dos días sin agua. Sabemos que la responsabilidad es nuestra, pero no podemos solucionarlo solos, por lo que pedimos ayuda para salir de este dilema”, agrega la vecina.
Según información municipal, para este tema ya se había propuesto una solución el año pasado, y debido a que la actual planta no está en condiciones de seguir siendo utilizada, existía un proyecto mancomunado con otros municipios del valle para realizar un estudio de factibilidad para realizar una nueva planta de tratamiento, lo que habría sido adjudicado por una consultora que no ha cumplido con las fechas estipuladas.
















